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6 maneras de motivarte para hacer un cambio en tu vida

Hay muchas veces que queremos hacer un cambio en nuestra vida, ya sea un cambio menor o un gran cambio. Sin embargo, hay muchos factores que pueden interponerse en nuestro camino cuando se trata de hacerlo.

Sentirse motivado es una de las principales cosas que necesitas para conseguir lo que quieres. Pero, a veces, es difícil estar motivado. Puede que hayas probado algunos de los diferentes métodos de motivación, pero parece que no funcionan. Decirte a ti mismo que tienes que hacerlo no es de lo más motivador. 

Prueba estas 6 formas de motivarte para empezar y seguir en ese cambio que tenías pensado:

 1.Deja de compararte con otras personas

No puedes dejar de compararte con los demás. Es la naturaleza humana. Pero, ¿realmente necesitas compararte con los demás? ¡La respuesta es un firme NO! Cada uno de nosotros es diferente y único. La persona con la que deberías compararte es solo contigo mismo, ya que es la referencia que mejor te puede servir. Aun así, tienes que tener en cuenta las circunstancias y las diferentes situaciones. Eso no quiere decir que no debas ponerte metas altas, pero debes hacerlo con tu propio conjunto de estándares.

 2.Identifica tus motivaciones

Si tienes dificultades para identificar tus motivaciones en la vida, da un paso atrás y mira el panorama general. ¿Cuáles son tus objetivos y cómo puedes utilizar tus motivaciones para ayudarte a alcanzarlos? Una vez que hagas esta conexión, podrás identificar mejor tus motivaciones y utilizarlas para guiarte hacia tus objetivos y medir tu progreso. Por ejemplo, si lo que quieres es dejar de fumar puede que te motive ahorrar el dinero que no te vas a gastar en tabaco.

 3.Facilita y reconoce tus logros

Muchas veces nos centramos tanto en nuestros defectos que nos olvidamos de reconocer nuestros éxitos. Sentirse bien con uno mismo no es algo que tengas que esperar para conseguirlo. Reconocer tus logros cada día es la clave. En lugar de fijarte objetivos vitales, ponte objetivos a corto plazo, que se pueden medir. En lugar de proponerte «voy a perder peso», proponte «voy a hacer ejercicio regularmente durante al menos 30 minutos al día». En lugar de proponerte «Sacaré un sobresaliente en estadística», proponte «Repasaré mis apuntes de estadística y entenderé los conceptos lo suficientemente bien para el examen«. Al establecer objetivos alcanzables, puedes sentirte bien contigo mismo hoy.

 4.Tómate un descanso

Cuando estás estresado, con exceso de trabajo o te sientes abrumado por todo lo que tienes que hacer para conseguir tu cambio, puede ser tentador seguir a toda velocidad. Pero en lugar de seguir a toda máquina, deberías tomarte un descanso. La clave es hacer una pausa con la suficiente antelación. El problema es que el estrés está tan arraigado en nuestra vida cotidiana que puede ser difícil identificarlo hasta que nos alcanzan sus efectos. Alejarnos de la fuente que nos puede provocar el estrés, en este caso el cambio mismo y darnos un respiro de vez en cuando, sin esperar a desbordarnos, nos puede ayudar a mantener un equilibrio y mantener nuestra motivación.

 5.Encuentra algo que te hace ilusión

Encontrar algo que te ilusione es una de las mejores maneras de motivarse, de asentarse en una nueva rutina o de volver a recordar porqué has empezado el cambio en un momento de duda. De hecho, no es mala idea recopilar una lista de cosas o actividades que te hagan ilusión, para poder recurrir a ellas cuando necesites un estímulo. Puede ser algo tan pequeño como una taza de café por la mañana.

 6.Haz un seguimiento de tu progreso

Tanto si quieres perder peso, como si quieres empezar a hacer ejercicio con regularidad o acabar con un mal hábito, es importante que tengas una forma de seguir tu progreso. Hacer un seguimiento de los progresos puede ayudarte a mantener el rumbo y facilitarte la tarea de volver a motivarte si te desvías del camino o empiezas a sentirte desanimado. También te puede ayudar a apreciar lo que has logrado y a entender lo que aún queda por hacer.

Nunca es demasiado tarde para cambiar algo en nuestras vidas. A menudo, el más mínimo cambio puede suponer una gran diferencia. Es verdad que a veces se necesita mucha fuerza de voluntad y otras se requiere la ayuda de otras personas. Pero vale la pena, porque, aunque te puede ser difícil empezar, un cambio puede ayudarte a mejorar tu bienestar, que puede que te sirva como una primera motivación para arrancar.